No era capaz de decir que no
Me costaba muchísimo poner límites. Cuanto más me pasaba, peor me sentía. Porque, además, la culpa era solo mía. Primero me decía a mí misma que lo hacía por el…
Me costaba muchísimo poner límites. Cuanto más me pasaba, peor me sentía. Porque, además, la culpa era solo mía. Primero me decía a mí misma que lo hacía por el…